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W'R CiniC

"¿Casualidad o destino? ¿El razonamiento metódico o un acto de fe religioso? No hay respuestas. Miles de preguntas acechan perforando cada neurona; buscando quién sabe qué. ¿Imposible o intransigente? La sabiduría como anhelo mientras mentes escépticas, simulan coyuntural interés... -We live in a cinic, cinic world -"

Abril

Una típica noche de abril. El frío se insinúa en cada esquina, pero no termina de concretarse. Me falto algún pullover de más, o quizás un pañuelo para cubrir la garganta. De cualquier forma, son momentos de incertidumbre, de cambio, de transición. Llego a casa; Abrojo me espera sentado en el sillón, y me saluda con su sonido diario apenas traspaso la puerta. La vecina de arriba me deleita con una de las tantas piezas de Bach que suenan en su antiguo piano y yo respiro sensación de hogar. Me gusta mucho sentirme así, reencontrarme con mis cosas más cercanas, con Abrojo, con la musica de la vecina del 6º… son mis momentos de soledad y de placer; de sentir el tiempo de distensión, de poder crear la soledad, de crear mi ser, de mimarlo con cosas que lo hacen sentir bien, de encontrarme conmigo y escapar de la vorágine impersonal de Buenos Aires. La hora de la cena, un poco de arroz del mediodía, algo para Abrojo, un vaso de agua, un sahumerio que alguna vez algún alguien me regaló y el pi...

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Y aquel día me di vuelta y ya no estabas. Miré el reloj y las manecillas jugaban con mi falta de lentes. Te habías ido, te había echado, habíamos desaparecido. Y dieron las seis. Y ocho campanadas. Y tu ausencia. *

camilo

Es un hombre vestido de niñez. Cada vez que me ve llegar se acerca a la ventana y señala hacia afuera. Me río tímidamente como si realmente estuviera siendo cómplice de su objeto de observación, pero lo ignoro por completo... Hoy se acercó y volvió a señalarme la ventana, volvió a inquirir en mis ojos buscando algo de magia en ellos, algo de comprensión. Su mirada expectante y su pulso a tono aguardaban mi sorpresa... Algo impaciente me miró fijamente y volvió a señalar. Hice un esfuerzo por responder pero no hubo caso, no encontró respuestas en mis ojos, sólo escepticismo. Se paró a mi lado y con su índice señalando me dijo: "Mirá como el Sol duerme en la pileta..." , Cuánto me falta para comprender la simpleza...

en éxtasis nocturno

Otra noche como 'esas'. A veces siente que no puede contener, los sentimientos, las ansias, los miedos... Todo se une, se amontona y se derrite sobre las yemas de sus dedos. Una tuerca que activa una máquina de mil engranajes desata el movimiento... Necesita escaparse, se ahoga en su propia piel. Se sienta bajo el cielo de la noche gris de marzo y observa las pocas estrellas que luchan por ser divisadas. Necesita algo intenso, extraño y quizás hasta dañino. Toma el fósforo y enciende un cigarrillo.

soledad in situ

Deseaba la caída de sus párpados, tan sólo eso. Pero su mente no dejaba de funcionar. La relajación era un estado casi desconocido para ella que revolvía las sábanas una y otra y otra vez. Tenía frío; se levantaba de un movimiento rápido, rígido, frenético. Abría las puertas del placard del cuarto contiguo, que alguna vez fue de su hermano y se decidía por la frazada a flores rosada. La agarraba violentamente y tironeaba hacia fuera: tiraba las frazadas restantes. Rezongaba, cantaba, hablaba, imaginaba. La soledad era moneda corriente en esos días de Julio. El frío de Buenos Aires conspiraba con el espíritu de companía y Marcela lo sabía. Otro domingo reflexivo. Piyama, mates y la radio sonando de fondo. Después de reacomodar las frazadas caídas, volvía a la cama y se desplomaba en ella sin lograr soltar su peso al colchón. Una presión oprimía su pecho, un deseo oculto, un anhelo de amor, un... Buscaba estrategias para tratar de acomodar sus ideas, pero todo era en vano. El sentimiento...

en un sucio vagón que se aleja de la estación

Después de tres años, ahí estaba. Dormía apoyada en la ventana del fondo del sucio vagón. Llevaba el pelo recogido algo despeinado y usaba algo blanco según se podía distinguir desde mi asiento. Una simple desición: esperar al próximo tren. Esa fue la causa para que volviera a mi vida, para que los recuerdos me nublaran la visión, para que me inundara de pasado. Ella que tanto me había cambiado y a quien tan estúpidamente había perdido estaba ahí, al fondo del vagón. Ese gesto al dormir que tanto conocía, aquel olor de su cuerpo que me hacia desearla con exclusividad, la textura de su hombro, el lunar en su espalda... Cerré los ojos para embriagarme de pasado, para perderme en ella y en sus recuerdos. Rápidamente los abrí para mirarla una vez más, pero sólo vi el asiento vacío mientras me alejaba de la estación.

-interminado-

Podría haber sido una noche más. La gata maullaba a sus pies buscando su ración diaria pero ella siquiera la escuchaba. Tenía el corazón aturdido y el pensamiento en fuga. Un instante puede cambiar la historia, un instante hace la historia. Los tropiezos de la vida le habían enseñado su esencia. La nostalgia, el desamor, la cobardía, la contradicción, la duda, la indesición, la pasión... el amor. Donde quiera que iba se apoderaban de su ser y se actualizaban a cada momento. Su ímpetu curioso no dejaba de llamar mientras que su vista dramática no hacía más que acercarla a las tinieblas. No encontraba causalidad. La angustia existencial pintaba todas las telas, llenaba todos los cuadros. Ese era su estado. ¿Abandono quizás? No; resignación. No sabía qué esperar...

... Liberetà?

-Sos libre. -Es una metáfora, estoy lejos de la libertad. -Sos libre, pero estás tan pendiente de no ser menos que no tenés alas. -Mis alas hoy, están en mi cabeza. -¿Y de qué te sirven si no podés volar hasta la mía? .

Edipo Rey

Edipo se mece con aire de soberbia, sentado en su trono móvil, transportable. Mira a su alrededor hasta elegir a quién desafiarle una partida de ajedrez. Me miró a los ojos y me señaló entre la multitud: yo sería su próximo rival.

just breath

Le sucede cada noche, cuando logra conciliar el sueño, cuando el pasaje entre el sueño y la vigilia se desdibuja y se confunde con su piyama y la muerte. De pronto, se depierta ahogada; como si el aire le faltara, como si su propio espíritu se ahogase en su ascensión, como si su voluntad inconsciente quisiera que su nariz se cierre. Se levanta y respira, una y otra vez, respira. Sólo respira.

Nad

La página en blanco. No puedo, no sé cómo... Palabras, y más palabras. Sentimientos expresados, pensamientos plasmados: vacuidad. La nada empieza a rondar las letras se come primero la M después la A y así siguiendo... Finalmente mi nombre se borró del mundo... y nada.

Rincón

Sus ojos estaban cerrados. Dormía como siempre, acurrucado en la cama del rincón este del cuarto que tantos años fue suyo. Aquel espacio inmenso de intimidad abría las puertas de la imaginación, las puertas del sueño y la posibilidad. Puertas que se cierran, golpean por la corriente, traban las llaves doradas, cierran mosquiteros y giran. Mientras rueda entre las sábanas bailando el fox trot del siglo, se empapa de sudor manchando el vestido blanco con las cenizas. Se despierta. El rincón a kilómetros de la puerta. Un sendero obscuro. Una canción...

despojo

Hallábase divido. El otoño se vislumbraba lentamente en cada nuevo amanecer. El olor a tierra mojada se esparcía kilómetros a la redonda. La tormenta había pasado. Hoy, los despojos... Sus raíces firmes a la tierra, sus hojas aún verdes resistían la caída. Convivencia orgánica excepcional. Sólo una noche más. y El huracán...

espejos

La ventana le devolvía su propio reflejo. Sus ojos estaban hechos a base de tristeza. Quizás aquello explicaba el por qué de la casa espejada. Y, sin embargo, la máscara de la sonrisa en su rostro. La identidad se había fugado. Y con ella, el brillo de sus ojos se esfumó.

too late.

Érase una vez... tiempo atrás. El ser más hermoso que jamás había pisado su suelo. El brillo de sus alas al sol.. Tengo el corazón en llamas, sentí. Pensé cómo acercarme por miedo a equivocarme. Y la noche llegó y sus alas oscuras.

Quisiera

Quisiera poder soplar la nube violeta que se acomoda y crece sobre mi frente cada día que pasa. Quisiera ser otra... quisiera abrirme el corazón y quitar tu nombre, tus recuerdos, tus manos. Quisiera olvidarte o tenerte, o gritar o correr sin tu sombra. Quisiera caminar realmente el camino que elegí. Quisiera romper tu cabeza y abrir mi alma. Sigo luchando contra vos, contra mí, contra la sombra de la parra del jardín. La distancia y yo. vos y yo. y sin saber ya quienes somos.

...sueño con caballos

Ayer me desperté. Otra vez con el mareo presente. Ya no entiendo razones, ya no sirven suposiciones de lo que puede ser que me suceda. Freud nombra aquello propio del hombre como el inconsciente, el mío estará fallando pienso, una y otra vez no sé a qué realidad pertenezco. Sueño con caballos... sueño con el mar abierto y la inmensidad me atormenta. Siento el agua, la falta de aire, necesito respirar, me ahogo... tengo miedo, hay tiburones. Pero él me dice que siga por la corriente Nina, y todo se vuelve gigante y yo chiquita... mi tía se deforma y mi tío canta canciones. Los baños siempre son públicos. Mar, tierra, campo, aire, agua... Me despierto. Sólo quiero seguir durmiendo. Quizás por eso me levante tan tarde y mi mamá se enoje. Prefiero soñar. No sé para qué vivo... no hay consuelo existencial. Las sensaciones me confunden y se mantienen hasta el próximo sueño, hasta dormirme en el tren, en el sillón, o en alguna cama de algún alguien. El sueño es quien me lleva durante todo el ...

recuerdos sobre el bidet

Hoy no me importa nada. El mundo podría estallar en mil pedacitos que mi mente seguiría diciéndome lo mismo que hasta ahora. No sé dónde estoy, no sé dónde estás; quiero correr. Suena el timbre, Juan viene a buscarme. De pronto todos se confabularon para conseguir que despeje mi cuerpo y me 'active'. Me río. 1.04. Abandono mi habitación, me pongo 'esa' remera y salgo a la calle. Un Gol negro y mis amigos dentro me esperan, cierro la puerta y me subo en él. Música, charlas, risas, noches de levante. La ciudad se inunda de luces y de gentes dispuestas a disfrutar y exprimir la noche de luna llena que se refleja sobre el río y que promete paraísos. Llegamos al bar de costumbre para esta época del año. Entramos y rápidamente nos encontramos formando parte de un todo conocido; saludos, gentes, caras, charlas banales. 1.54. Mis amigos se encuentran con sus novias, las amigas de las novias y las amigas de las amigas de las novias de mis amigos. Me presentan, me incitan al cham...

Viaje

El tren salió. El viaje fue largo y extenuante. ... María lo estaba esperando con la pasta servida y Damiano llegó con el pan y el vino.