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Mostrando las entradas de junio, 2007

<< Being me is my revenge >>

La eterna duda... La protección de aquello que necesita ser protegido y florecer a la vez. Y la mente y el sentimiento, y la razón y la ignoracia, y tu ojo y mi nariz... ¿Mecanismo de defensa o cimientos de pertenencia? ¿Cabeza o pie? Y mis acciones que actúan localmente y las fantasías que flotan por el agua, por la nieve, por la nube, por la arena, por el mar de dudas que choca con el abismo. Y abrimos los ojos, y los cerramos y la vida sigue al estilo chejoviano. Y vivimos sólo un instante donde sentimos encendido cada poro de la piel, cada gota de sangre, cada latido del alma y lo insertamos ingenuamente, indiscutidamente, logicamente y estúpidamente en formas predeterminadas que encajan perfectamente con el modelo estructural de. ¿Por qué? La sombra de la culpa. ¿A dónde? Abriendo alas de azúcar. ¿Por quién? Por el hueco del olmo. Y por millas cuadradas. ¿Y ahora? El ahora. El dejarse ser. Y ser .

ºº¿Quién es quién?ºº

Mariana Nariana Niriana Niana Nina

Casa de Muñecas

Había una vez... La maldita frase esconde mil ilusiones ilusorias, la promesa del ideal, de la salvación, de la supuesta felicidad. Más allá de esta maldita frase hay una historia que nos invita a perdernos en un desarrollo completo, distinto, peligroso, Imprevisto. ¿Qué se esconde en el orden de lo imprevisto que nos atemoriza tanto?, ¿qué se esconde detrás de la máscara que me pongo cada día o detrás del escudo que lustro con ferviente dedicación? Se esconde la desición. Afuera del cuento de hadas. Tan sólo soy dueña de mis propias desiciones y eso ya es mucho; a veces me sobra, se me escapa de las manos, recurro a que "no me quede más remedio que aceptar las desiciones ajenas". Eso no es mala suerte, eso es cobardía. No hacerse cargo de quien se es, es no ser. Es ser mediante lo externo. Un juguete para. Soy una gaviota. ¿Y qué?. Ser con palabras ajenas. Ser una muñeca de trapo. ¿Y para quién?

Abismo...

Es como si mis pies no pudieran apoyar sus plantas; como si ya nada me uniese completamente con la tierra. Me dedico a volar, a imaginar, a fantasear y cada vez soy mejor en eso. Miedo, miedos... quizás es perder el control de la realidad; quizás es no saber distinguir entre la ficción y aquello que no lo es. Ya todo es realidad y todo es ficción. Ya no hay identidades, ni estereotipos en los que esconderse. Tan sólo soy. Soy. Y no soy. Y el vértigo que me produjo ser y no entender qué, quién, dónde, fue trascendente. El vértigo de perderme. Pero sobre todo, el vértigo a encontrarme.

Mi Mundoº

y el escenario se vuelve deseo se vuelve expresión de aquel destello de aquella grieta en la que caí y me dejé caer y con él, cautivadora tu presencia. tu verdadera presencia .