last moon
Ginger vive en londres. Hace ya algunos años que alquila un viejo departamento en Picadilly St., frente a unos abetos que se mueven sobremanera cada vez que termina el verano. Ginger tiene sueños de grandeza, pero trabaja en una pequeña bakery a pocas cuadras de su hogar... encontró algo de satisfacción al lograr crear un muffin de moras -cuasi- perfecto. Se empeña en el glaseado con un ímpetu extremo, sentido, pasional. Verla vertiendo el preparado sobre la masa ya lista es equivalente a ver a un pintor posando el pincel sobre la tela húmeda. Nuevas formas es lo que busca, nuevos motivos, nuevos destinos... Se obsesiona con cada nuevo diseño a construir, con cada decorado azucarado en el que pone su arte para ser devorado por el primer transeúte que hace sonar la campanilla al entrar a la tienda. Ginger cree que su nombre tiene que ver con el jenjibre que espolvorea cada mañana y se siente un poco más parte... Aunque su nombre en realidad sea Graciela, cree que ese nuevo re-bautizars...