El juego del no-se.r
Sí, hay algo sobre lo que soy sumamente poderosa. Sobre mí, sobre mis manos -casi siempre- y sobre el escribir. Quizás poniendo palabra tras palabra se abre un nuevo abanico de posibilidades del "ser" que me habilitan, que me permiten ser alguien que no soy, que quiero ser, que no quiero ser o simplemente hacer las cosas que no puedo hacer... Este es uno de esos momentos, uno de esos días donde tomar un café en un bar rodeada de personas desconocidas suele ser la estructura de contención, donde mi poder de escritura es el mayor de los consuelos. Hoy quiero decir algo que no puedo hacer, quiero ser alguien que no quiero ser, alguien que no soy. Quiero que mis lágrimas encuentr en su cauce en un imaginario posible, en aquello que mi persona haría si estuviese en otro espacio-tiempo, frente a otra persona. Pero no. Estoy acá, en este lugar, en este momento, una noche de otoño, ensimismada, mientras la ciudad afuera se desnuda un poco, se ilumina, se prepara. Y estoy frente a vos...