Entradas

Mostrando las entradas de 2018

Ad eternum...?

Imagen
PREMISA Una mujer que se da por vencida porque nunca va a ser perfecta. Y qué sentido tiene la vida si no sos perfecto? Futurístico pero actual. Moderno pero clásico. Es la Julianne Moore en “Las Horas” pero soy yo a cada hora, y ella y la otra y la de más allá. Sin edad y sin género, somos todas.   Ana. Se llama Ana. Y su cocina es muy blanca. Como la de la foto. Es antigua pero muy new age. La ventanita es muy importante, pero muy. Para ver al vecino, al de enfrente, al reflejo, al que representa todo aquello que no somos, todo lo que queremos ser, o aquello que creemos que debemos ser. Se me traba la lengua. Igual se entiende.   La ventana suda. Suda lo que nosotras no podemos. Lo que no se nos permite. Suda la melancolía de un mundo que nunca fue mejor pero que agrupa los anhelos históricos de miles de mujeres bien peinadas, todas en fila o en ronda o en pilas. Qué hay del otro lado? La selva, el descontrol y la vida. Geometría por sobre todo, tod...

Ana

Era imposible no amarla. La habitación blanca, la enormidad, y ella, la oscuridad. La jaula de cristal gira en el pedernal de madera rancia, mientras prepara jalea, que se le pega en los dedos. La lengua en las comisuras y el camisón blanco. No sé cómo mirarte sin evitar tu negrura. No sé como gritarte y poder hablar a la vez. No sé cómo ser sin derretirme entre tus rejas. Sólo sé ser quien soy. Pero no sé ser suficiente. Y es eso una ilusión? Dame tu cintura de 60 centímetros, y tus ojos de cielo. Te doy mi escoliosis eterna, y mi colmillo rebelde. Te doy mi acuarela y mis notas y mis sueños, si me das tu receta. Y es eso una ilusión? Sino sé ser otra que yo misma, ésta inconforme y dolida, ésta cobarde y empedernida. Ésta que sabe que no hay otra forma, sólo esa de estar en la mira. De quién si no es de mi misma?   Para quién si no tiene verdad, ni razón, ni color. Para qué, si me quedo vacía. Mejor ...