<< Being me is my revenge >>

La eterna duda...
La protección de aquello que necesita ser protegido y florecer a la vez.
Y la mente y el sentimiento, y la razón y la ignoracia, y tu ojo y mi nariz...

¿Mecanismo de defensa o cimientos de pertenencia?
¿Cabeza o pie?
Y mis acciones que actúan localmente y las fantasías que flotan por el agua, por la nieve, por la nube, por la arena, por el mar de dudas que choca con el abismo.
Y abrimos los ojos, y los cerramos y la vida sigue al estilo chejoviano.
Y vivimos sólo un instante donde sentimos encendido cada poro de la piel, cada gota de sangre, cada latido del alma y lo insertamos ingenuamente, indiscutidamente, logicamente y estúpidamente en formas predeterminadas que encajan perfectamente con el modelo estructural de.
¿Por qué?
La sombra de la culpa.
¿A dónde?
Abriendo alas de azúcar.
¿Por quién?
Por el hueco del olmo.
Y por millas cuadradas.
¿Y ahora?
El ahora.
El dejarse ser.
Y ser.

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