recuerdos sobre el bidet
El mundo podría estallar en mil pedacitos que mi mente seguiría diciéndome lo mismo que hasta ahora.
No sé dónde estoy, no sé dónde estás; quiero correr.
Suena el timbre, Juan viene a buscarme. De pronto todos se confabularon para conseguir que despeje mi cuerpo y me 'active'. Me río.
1.04. Abandono mi habitación, me pongo 'esa' remera y salgo a la calle. Un Gol negro y mis amigos dentro me esperan, cierro la puerta y me subo en él.
Música, charlas, risas, noches de levante. La ciudad se inunda de luces y de gentes dispuestas a disfrutar y exprimir la noche de luna llena que se refleja sobre el río y que promete paraísos.
Llegamos al bar de costumbre para esta época del año. Entramos y rápidamente nos encontramos formando parte de un todo conocido; saludos, gentes, caras, charlas banales.
1.54. Mis amigos se encuentran con sus novias, las amigas de las novias y las amigas de las amigas de las novias de mis amigos. Me presentan, me incitan al chamullo. Me agota.
De vez en cuando encuentro algún rostro que resulta algo interesante, pero que me decepciona cinco minutos después de haber dicho un par de palabras.
Me pregunto qué hago acá, por qué me dejo llevar de ésta manera, por qué no es éste el lugar...
Y tomo un vaso de cerveza. Y me río como un estúpido queriendo adaptarme al resto, queriendo ser la faceta sociable de un ser extrañado. Pierdo el tiempo.
3.26. Hace un rato me senté en la mesa de la esquina y le invité una cerveza a la amiga de la novia de Juan, que parece algo... no sé, auténtica. Otra decepción. Una charla trivial, una chica trivial, definitivamente una noche trivial.
Mis amigos me miran y me hacen señas, se ponen contentos pensando que por fin consiguen activarme, sacarme del estado de adormecimiento social en el que vivo. Me entristesco por dentro, sigo vacío.
Ella me mira, como esperando que la bese. Pienso, y me olvido un poco de pensar, actúo impulsivamente creyendo que en ese beso se va a extinguir el pensamiento, se van a saciar las dudas, se va a llenar el vacío y voy a olvidarme...
Sólo parches y un vacío aún mayor.
4.08. En el baño del bar, me escapo de lo que no quiero... para recordar a quien realmente deseo.
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