metonimia.

El primer dedito buscó un huevito podrido y lo metió por el ombliguito.
El segundo lo cocinó y lo llevó por corriente intravenosa del cerebelo al metatarso.
El tercer dedito lo peló; sacó las capas protectoras y mostró un corazoncito desprotejido.
El cuarto lo saló y lo condimentó con un poquito de dolor, unos granos de tristeza y una pizca de temor.
Y esta pícara metástasis, se lo comió.

Comentarios

Anónimo dijo…
uy gorda... está bien, poné el dolor ahí, en las letras, en el arte, en la creación... estoy con vos.

Entradas más populares de este blog

Soledad.

cold.

calle sin salida